The beatles

The beatles

Cuéntame sobre la historia...

Alice vive en el país de las maravillas, sí, justamente en aquel donde ocurren cosas increíbles. ¿Qué fue lo entretenido de vivir en los 60's? ¿Fue el Rock & Roll, o el LSD? Esta es la pregunta que se realiza la protagonista, y que pretende hacernos conocer. Una chica Neoyorquina, algo problemática, tiene suerte, mucha suerte. Estuvo en el bar indicado, con las personas indicadas. Y esa misma noche conoce a quien no dejará de conocer jamás, un revolucionario enjaulado, Lennon. ¿El sarcasmo de Lennon y el ácido de Alice lograrán mezclarse algún día? Preguntemos a Sadie.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Capítulo 37 - *Amelie, ma belle*

37




Teníamos encendida la luz de la habitación principal. Se está anocheciendo rápidamente. 

-No puedo creer que no esté- Bebí un sorbo de té. -Es decir, se me imagina que anda en la universidad y vuelve mas tarde ó... o algo así, ¿a ti no?

-Mmm... Mhm...- Rachel miraba atenta la televisión. No respondía mas que eso.

-¿Me estás escuchando?

-Mhm... mmm...

-Rachel, Tony murió esta mañana.

-Mmm, ¿si?

Dejé caer la tasa al piso y esta se quebró. Entonces ahí recién, Rachel me mira con cara de muerta, y yo me paro de la mesa con una sonrisa falsa. 

¡Me emputece el hecho de que actúe como si nada! como no le afecta el hecho de que Tony esté allí expuesto a la muerte. 

Me lancé encima de la cama, enojada, y me tapé la cara. Esto era muy difícil para mi, perder a alguien de nuevo después de haber perdido a tantas personas importantes en mi vida. 

Me doy cuenta de la hora, y recuerdo que tengo presentación, ¡maldición! Y George iría. ¿Cómo? no tengo idea, no le di dirección. Como sea, seguro aparece en la librería. 





-0-





-¿Investigaste algo Paul?

-Nada. No sé nada de esa... zorra, que Dios me perdone, pero esa mujer se llevo mucho dinero John, mucho. 

-Y tu fuiste el imbécil que se la dio jajaja...- hizo una risa fingida. 

-¿Qué tengo que hacer?

-Afeitarte el bigotito, te estas poniendo vago McCartney. 

-Ya no hay mas conciertos, no importa. Me refiero a Anna imbécil. 

John fumó de su cigarro. -Pero si ya se fue, no sacas nada con seguir preguntándote. 

"Claro, y por culpa de eso terminé con Alice, porque iba a tener un hijo, pero a ti te sirvió eso ¿cierto?". Eso pensé... pero no se lo diría, no vale la pena pelear con John. Entonces decidí buscar a Amelie, que siempre me salva de todo. 

-Gracias por tu sabia ayuda. 

-Eres bienvenido... ah, espera, toma.

-¿Y esto?- le pasó una letra. 

-No sé, me inspiré, léela a ver si te gusta.

-Okay... okay- Me la guardé en el bolsillo, y salí a buscarla a su oficina. 


Saludé a los demás, y fui directo al fondo, a su oficina. Golpeé varias veces a la puerta, pero no respondían. -¿HOLA? Amelie...

-Pase- Escuché su delicada voz. Bufé por su tranquilidad.

Entré, y parece que la chica se había vuelto loca. Estaba sin zapatos, con los pies encima de escritorio pintándose las uñas de los pies, tenía una musiquita francesa que ella no más entendía, el pelo sin su peluca rubia, bastante mas largo y oscuro, y la ventana abierta donde entraba el aire fresco del anochecer. ¿Donde quedó la chica organizada y profesional maniática? no lo sé. 

Tarareaba la canción de fondo, y casi sin importarle mi cara de tonto, dijo -¿Qué hay Paul?

Me rasqué el casco. -Hola, ¿cómo estás? te veo bien...

Y a pesar de todo, sí, se veía mas bella que nunca. Sus largas piernas estaban bronceadas, y su rostro lucía radiante. Y llevaba un sombrerito que me encantaba, una especie de boina. 

-Estoy bien, me siento bien.

-Sí, pero te veo bien... muy bien, muy linda. 

Me sentí tonto y cursi, pero cuando vi que sonrió coqueta, no me arrepentí. 
  -Así es una cuando es soltera. 

Me paralicé por completo. Sentí un escalofrío, y se me dibujó una sonrisa en la cara que no la podía esconder. Ella se dio cuenta. 

-¿Soltera? ¿así es?

-Así es...- Dijo poniéndose de pie en frente mio. 

Tenía que ser muy estúpido para no besarla, me miraba con los ojos brillantes, y me acerqué un poco a sus labios. Pero siento que viene alguien, y me alejo...- Viene alg...

No alcancé a terminar. Abrieron la puerta. 

-Te vine a dejar tus cosas.

George nos miraba con una cara de piedra, literal. Era la descripción perfecta, parecía que no respiraba y le salía fuego de los ojos. Encima, para agregarle drama, la chica sin zapatos y toda desordenada, quizás que película se inventó. Dejó caer con fuerza una bolsa, con cosas de la periodista, y se fue, solo se fue. 

Lo primero que pensé fue, lo estoy haciendo mal. -Lo siento.

Me disculpé con ella, y fui tras él. 

Ella debió haber quedado más desorientada que caballo de paseo en guerra. 

-Viejo, escucha, no es lo que estás pensando.

-No es lo que pensé, es lo que vi, está claro. 

-No quiero que mal interpretes viejo.

-Déjalo así Paul. No porque a ti te lo hicieron tenías derecho ¿eh?

-¿Hablas de Alice?- George guardó silencio. -Amigo no quiero discutir contigo.

-Yo tampoco, por eso, déjalo así...- Entonces caminó dejándome allí parado. Me volví a Amelie, quien lloraba entre sus manos en el umbral de la puerta. La abracé, hasta que se calmó.

-Tranquila, ¿sí?

-No quiero que se peleen, no quiero ser un estorbo, solo he sido un problema últimamente.

-No lo haremos, lo prometo. Yo haré que así sea. Y no eres nunca jamás eso. ¿Vives ahí con él aún? si quieres te presto una habitación...

-Estoy viviendo con Alice y Rachel. 

-Oh, ¿y Tony?

-Se fue Paul, ayer. Lo reclutaron desde América, para aportar al ejercito. 

-¿Es una broma cierto? ¡Pero como! ¿Y las chicas que dijeron? jamas lo esperé.

-Alice no para de llorar, y Rachel está como en shock, no sé, no habla de nada ni demuestra nada...

-Te llevo a casa, y aprovecho de hablar con ellas. 

-No está Alice, tenía una presentación, algo de su banda, no entendí muy bien.

Me quedé observándola un momento, sonreí. -Solo quiero ir a dejarte, ¿sí?

Ella entendió y sonrió de vuelta, hermosamente. -Sí, okay. Creo que mejor me cayo un rato.  
-Sí, mejor.




-0-





Me fui a la librería, esperado que George apareciera allí. Me arriesgué únicamente por el flacucho a llegar tarde a mi primera presentación.

Daba miedo de noche. Sentía pasos en el subterráneo, y las luces tampoco eran muy brillantes. Con un manto cubría mis hombros, ya que estaba con un vestido desabrigado para mi presentación. 

Cerré bien las vitrinas, y solo dejé la puerta, por si las moscas. Era peligroso de noche. 

Pasaba la hora, avanzaba, y el maldito George no llegaba. Quizás se olvidó.

-Mierda, las chicas me matarán...

Entonces veo que hay alguien reflejado en la vitrina, una silueta, oscura que no logro divisar. Está fuera de la tienda, observando hacia adentro. Me paralizo por completo, y retrocedo por instinto. 

Lo único que sé, es que tenía el cabello rubio.
Saco el revolver silenciosamente que guardamos en la caja por cualquier cosa, y me quedo allí parada. Pero entonces, saludan. 

¿Quién es?

-Alice, abre... soy yo...- Y claro, el flaco pensaba que yo no sufría de infartos, inmortal a emociones fuertes. Le abro la puerta enojada.

-¡Te dije que vinieras como George, estúpido, como George!

El chico suelta una risa. -Es que la peluca me da el look, ahora nena, ¿nos vamos ya?

-Llevo media hora esperándote, mas vale que andes en auto.

-Le llaman el Harrisonmovil.

-Harrisonmovil mi abuela, apúrate galán, así no conquistas ni a una mosca- Le saqué los risos dorados de la cabeza. 

-A Amelie le gustaba...- Dijo con llanto fingido. -Aparte, agradece que vine flaca, hoy tenía una fiesta privada en el hotel mas caro de esta ciudad, y te preferí a ti...

No hice mucho caso a su broma, y me acomodé bien en el "Harrisonmovil". Saqué una linea de caballito, e inhalé, el resto me lo puse en la lengua. George me observaba detenidamente antes de encender el motor.

-Es para los nervios...- solté.

-Hace rato no te veía en eso, tú no cambias flaquita.        

Solo sonreí, con quien sabe que cosa en la cabeza. 

Llegamos al bar de siempre. Muchas personas, más de las habituales. Si no me hubiese jalado esa cosa asquerosa, juro que me desmayo ahí mismo de nervios, y Harrison me cuida con esa peluca fea. De todas maneras lo camuflé igual, con unas gafas... algo menos humillantes. 

Había un letrero con luces de neon que decía, "VENUS, esta noche música en vivo". Se me hizo un nudo en el estomago al ver el nombre de mi banda en ese cartel. 

George soltó una risa. -Me acuerdo la primera vez que tocamos en un bar estaba peor que tú. Fue en Liverpool, sí... Paul era el que me contenía porque era mayor, y me decía "viejo, imagina que están desnudos, es pan comido"... hablando de eso pequeña, no te conté...

-¿Qué?- respondí luego de reírme de su historia.

-Hace unos meses, tenía una sospecha, nosotros comenzábamos recién a ser amigos... y te dije que averiguaras eso.

Yo algo recordaba, pero no podía ser posible. -No sé, ¡ya flacucho! me alteras, ¿qué pasó?

-Parece que entre Paul y Amelie hay algo... yo lo veía hace tiempo. Estaban siempre juntos "trabajando", y cuando le pregunté a ella si había alguien más no lo negó, para rematar, hoy los vi juntos... 

Dentro de mi, algo se agitó, no eran celos pero... el hecho de ver a mi ex con Amelie no sé, me dejó un gusto amargo. Por mi y por George. No quiero llamarlo celos. 

-No sé... en verdad, siempre lo pensé igual...

Mientras estábamos pensando en aquello, haciendo la fila para entrar al bar, que hoy estaba lleno, por supuesto no por nosotras, sino que por todas las otras bandas que se presentaban, y el descuento de cervezas naturalmente, nos encontramos a mis colegas de banda... y alguien particular que no me había ni acordado de su existencia, Syd. 

George prendió un cigarro asustado, por su identidad supuse, y se puso de espaldas cuando llegaron las chicas. -Estúpido, son mis amigas...

-¡OH!- Dijo torpemente, volteándose y quemando a Vicki por accidente en la chaqueta.-¡lo siento!

-Auch...- se quejó ella, no sé si por el pellizcón que Lucy le dio en el brazo, o por la quemadura -¡Lo siento! es decir...

-Lo siento yo...- dijo George riendo. 

-Sí, eso mismo...- respondió ella nerviosa. George la miró bien a la cara, y reconoció que ella era la bonita fans que vió aquella vez, y que yo había estado molestándolo y hablándole de ella toda la semana. 

-Debes ser, Vicki, ¿verdad? 

-Sí, me dicen así, George... obvio jaja...- 

-George está bien, así me dicen...

-Okay.

Me quedo viendo con Syd y Lucy, quienes entendieron la estupidez nerviosa de aquella conversación, y lo lindo y cursi que podía llegar a ser. Reímos complicemente, pero esos dos estaban tan en las nubes, que ni se percataron. Quise interrumpir, solo para joder. 

-Flaco, ella es Lucy...- La saludó de un beso en la mejilla, y Lucy atinó a abrazarlo, cielos, ¡quien no! pensé, era George Harrison. Syd estaba con la cara de emoción que jamás pensé ver en su drogada cara. 

-Soy tu mayor fan, hola- Dijo Lucy riendo luego de soltarlo, George solo rió junto a ella. Y luego fue el turno de Syd, quien reaccionó de una forma casi idéntica, incluyendo el abrazo asfixiante. 

-Lo siento...- le susurré luego. 

-¡Me encanta esto!, conocer gente así, que sean fans, está bien... gracias, y Vicki es linda...- Que lindo que es, pensé, y le revolví el cabello. 

-Pídele el número- le guiñé el ojo -Esta vez llámala tú, torpe. 

-Lo sé, ahora si que sí. 

Entramos al bar, al fin. Tuvimos que esperar un rato, éramos como la quinta banda de la noche. Pero fue tan divertida, que se me quitaron todos los nervios del principio... posiblemente, algunas veces, y digo algunas porque, me ha pasado, el alcohol ayuda... desinhibe, y me ayudó esa noche. 

Bebimos esa promoción de cervezas, menos George, porque manejaba, un caballero. Nada que hablar en comparación de Syd, quien quedó botado encima de la mesa... me suele pasar, pero me cuidé esa noche, creo que estoy madurando de a poco. 

Cantamos unos cuantos covers, que salieron un poco menos buenos que en los ensayos, pero nos aplaudieron bastante, y los hombres nos gritaban cosas... todo tiene su precio, supongo. Estaba feliz... 

Entre el público de esa noche, buscaba a John, tenía la pequeña ilusión de que llegara de forma sorpresa, o incluso llegara con George... pero bueno, siempre prefiero no esperar mucho de él. 

También me hubiese gustado ver a mi madre, que ella me viera haciendo algo por mi vida... y a Tony, como no.

Como sea, fue inolvidable. 






-0-



Amelie estaba parada en la recepción del departamento de Paul. Había encontrado algo importante y urgente que necesitaba decirle. -Busco a el señor McFly. 

Y es que era una especie de clave para buscar el departamento de Paul, como cuando se registran con un nombre falso en un hotel. 

-McCartney, 813, ¿necesita compañía? 

-Gracias, sé como llegar.

Llamaron, aceptaron de arriba, y subió acelerada. Paul estaba esperando en la puerta.

-Hola, que linda visita...- respondió con su sonrisa perfecta y nariz de fresa. 

-Macca te tengo la respuesta a todo- Respondió Amelie, disimulando al máximo su delirio por esa sonrisa encantadora, y hablando firme. 

-Adelante.

Cerró la puerta, y ella habló -¿estás solo? - se presenciaba su preocupación en la voz.

-Sí, ¿por qué?

-Paul me llegó esto a la oficina, pero es para ti... sentí que no era una simple carta de un fan, y bueno la leí... pardon si te molestó ó....

-No, no... no te preocupes...- dijo tomando la carta entrando en pánico, un frío medio extraño, sudor helado. 


Sr. McCartney. 

Sé que no nos conocemos, y prefiero guardar mi anonimato, para no levantar sospechas, y para resguardar mi seguridad. Le escribo sobre Anna Clark, debo contarle una verdad que me invade, y me atormenta. Mantuve una relación con ella durante dos años, y la conozco perfectamente... ella jamás podrá tener hijos, ya que su útero no es fértil. Se preguntará, ¿por qué la delato de esta forma? y es porque soy hombre, igual que tú, y me traicionó a mi también. Paul, ella escapó a india junto a mi, con el dinero del falso embarazo... el jamás tuvo un bebé ni mio ni suyo. Debe estar en algún lugar de este país, me dejó simplemente con la ropa que llevo puesta, pues escapó hace una semana, me ocupó como pasaporte para salir del país... no tengo mucho más que decir, que simplemente, ella es una mala persona. Espero tomes en cuenta esta carta, no sé si viviré mucho tiempo más, pues estoy durmiendo fuera de una especie de iglesia... juro vengarme en tú nombre. Espero que esta carta llegue a ti.


-¿De donde sacaste esta estupidez?- Preguntó el chico luego de terminar. Amelie cambió la expresión.

-¿Por qué? pues nada, en el correo llegó, junto a otro montón de cartas... de seguro tenía mi dirección...

-Es que es imposible, ¿ves lo falso que suena?- Paul estaba molesto, estaba rojo. Y ella también se estaba molestando de a poco.

-¿Acaso no me crees ahora?

-No es eso Amelie, pero mira las cosas que dice esta persona... que no existió el bebé, que Anna es infertil, ¡es imposible por favor! mira, sé que quieres ayudarme, no sé quien te ayudo a escribir esto, que ya te he molestado tanto con esto que estás harta, pero no me quedaré tranquilo con esta carta, ¿entiendes? te lo agradezco casi me lo creo, pero no Amelie, ella no me hará el tonto, necesito saber la verdad...

La chica estaba estupefacta. -Enserio crees que... que yo haría eso, que yo escribí eso para ti...- dijo molesta, con ironía en sus palabras. -¿sabes Paul? solo quería ayudarte, pero eres tan terco, tan don perfecto, que nadie mas puede tener la razón si no lo ves tú primero. 

Paul rió irónicamente. -¡Puedes darle una leída a esa cosa! me suena a telenovela Amelie, por favor.. somos adultos. No voy a creer en eso.

- ¿Eres idiota? ¡no! eres ingles, sabía que son todos iguales...

-¡Já! no me metas al saco Amelie, ¿escuchaste? ¡no lo hagas! porque yo no lo soy, soy bastante inteligente.

-¡NO ME LO DEMUESTRAS! ¡NO LO HACES MCCARNTEY! 

-¡Pues entonces búscate un francés con olor a caracoles, no me prestaré para esto!

-¡Y por qué tendría que buscarme un francés! ¿¡qué tienes que ver tú en esto McCartney!?

-¡MUCHO, MUCHO TENGO QUE VER!- La tomó de los brazos, y la obligó a mirarlo. -Me tienes mal. No sé que haría sin tu ayuda...

-Para eso estamos las colegas, ¿no?- respondió mirando al suelo, un poco mas calmada, pero igual de molesta. 

-No busques un francés... por favor... era un chiste.

-Que chistoso eres McCartney ¿Y qué si lo hago?

-Entonces yo lo golpeo, hasta que te de vuelva aquí.

-¿Por qué?

-¿Por qué, qué?

-¡Paul! 

-¡ME ENCANTAS! tu cara, tu voz, tu todo... y te lo dije esa vez hace un tiempo, y te espere, ya no quiero seguir esperándote. 

Ella quedó completamente perpleja, no se lo esperaba en absoluto. Paul la rodeó con sus brazos, y rozó sus labios un segundo, haciendo a la chica suspirar para sus adentros. Apretó los ojos con fuerza, y ella misma acercó sus labios besándolo con cierta urgencia. Rodeo sus brazos por su cuello, disfrutando de aquel beso, que cada vez se aceleraba un poco más, hasta que la chica se separa un poco...

-Ya no quiero esperar mas tampoco. 

Paul sonrió, con esa faceta encantadora y galán, y ahora la besó él. 

Amelie durmió en la cama de Paul esa noche, y el como un caballero aceptó el sillón. Aunque sus pies morían por dormir junto a ella... no podía atreverse, era muy pronto. 

De repente, una dulce voz francesa lo despierta, abre los ojos de a poco. -Buenos dias moncherie. 

Lo besó en la mejilla, haciendolo sonreír. 

-Me encanta despertar así...- La observó a los ojos, y la besó dulcemente. 

-Vengo a hacerte una propuesta. Ando con mi camara, ¿recuerdas que dije que la compraría? lo hice. Esta toma fotos instantaneas, y quiero una sesión contigo... 

Paul se sentó un poco, despertando. Puso sus manos en sus mejillas -Okay, tomemonos una. 

Amelie se levantó, y comenzó a buscar un lugar adecuado, cuando encuentra el baúl de disfraces de Paul. Recordó la peluca rubia de George y soltó una risa -Con que este es el famoso... centro de disfraces.

Paul comenzó a cuchichear junto a ella. --Ponte este, es de nadadora, yo uso el de astronauta. 

-Okay- Dijo la chica riendo. 

Se besaron, por instinto... luego ella solo se sonrojó, y puso la camara en frente, apretando un cordel para que comenzara la sesión. 










HOLA MUNDO  ❤️❤️❤️ ESPERO LES HAYA GUSTADO EL CAPÍTULO DE HOY. Ya saben, el amour el amour brota por todas partes en esta fecha de fiestas, de navidades y celebraciones... en pocas palabras, LOVE IS IN THE AIR oh sí, y este fanfiction no se queda atrás (? se vienen muchas cosas pronto :3 así que Dani Amelie y Vicki 1313 sigan en sintonía.

Cómo están chicas? yo debo decir que este capítulo lo escribí en la playa bajo una sombrerita con un jugo de coco con paraguas. Bueno, no tan así jajajajja pero en plenas vacaciones! espero disfruten de lo mismo. 

No tengo mucho mas que decir, más que las adoro! ❤️❤️ y muchas gracias por leer 7u7 y por sus comentarios! 7uu7 he estado corta de inspiración, pero de repente sale una llamita! ASÍ QUE LO ÚNICO QUE QUIERO ES SUBIR LUEGO! JAJAJAJ antes que se me vaya el mes con un puto capitulo D: que mal, matenmé. Prometo subir más seguido. 

UN BESO GIGANTE A CADA UNA ❤️❤️ NOS VEMOS EN EL 38! como pasa el tiempo! 



















miércoles, 3 de diciembre de 2014

Capítulo 36 - *Carta de Nueva York*

36





-Alice Murray, ¿Que rayos haces aquí aún? para algo te pago- Tony destapó por completo a la chica que estaba acostada en la cama... Amelie. Pegó un grito pequeño asustada. -¡Cielos perdón perdón perdón!- Se tapó los ojos. 

-Oh no, no te preocupes, perdón Tony. Soy Amelie, ¿me recuerdas?- Dijo con su acento frances. 

-Oh oui oui... lo siento- Dijo riendo, y por suerte a ella le cayó bien la broma. 

-¿Necesitas que me levante?

-Oh! no no, solo venía a molestar a Alice. Sigue tranquila.

Y Tony cerró la puerta. Caminó por el departamento, cuando se da cuenta que está John acostado al lado de Alice en el sofá. Va hacia la habitación de Rachel, pero no está por ningún lado, pero hay alguien que si estaba... Ringo. 

El chico se paralizó por completo. Sintió un escalofrío en todo el cuerpo, y cuando se percató de la cara de idiota, Ringo ya estaba levantando su mano. 

-Hola Tom.

-Tone- corrigió.

-Tone, lo siento viejo. ¿cómo estás? -Hizo un ademan de bien con la cabeza, aún medio perdido. -Que bien, ¿que tal?

-Nada, solo, estudio. 

Se culpaba a él mismo por sonar como cavernícola. Richard asintió con la cabeza. Se notaba que trataba de ser amable.

-¿Y como te va allí?

-Bien, ¿Y Chelle?

-Fue a comprar pan, para desayunar. 

En ese momento llega John por detrás del chico, y lo asusta. Tony pega un salto, y Rich solo ríe. 

-¡Cuidado Antony! ¿Cómo dormiste?- le pregunta a Ringo, este solo ríe. Claro que era deducible que no durmió mucho la noche anterior. 

-Bien, bien John. 

Ambos rieron, y cada vez era mas incomodo para Tony. Quien estaba mas rojo que un tomate. 

-¿Oye Tony? vamos a jugar rugby hoy, ¿quieres venir?

Jamas en su vida jugo un deporte. Prefería jugar en la cocina haciendo algún postre, o robandole los juguetes a Rachel y Alice.    

-Amm ¿a que hor...?

Piensa en aceptar para no quedar como mal educado. Pero el hecho de jugar con ellos le da terror.

-Deja de molestar a mi novio con tus tonterías- Llego Alice a abrazar a Tone. 

-Oh Antony, mis buenos deseos junto a esta bella dama. Debo decir que le robaré a su novia ahora. Es decir, que si me da la hora...

-Soy de un solo hombre Lennon, lo nuestro no es posible.  

-No he perdido la batalla aún. Por mientras me voy con Ringuis- Fue y lo abrazó por el hombro. - Hueles mal para ser mi novio, ya me aburriste Ringuis ¡Cambio de pareja!  

Tomó a Alice de la cintura y empezó a besarla. Para la mala suerte de Tony, quien quería morir, literal. Ringo sabía lo que John tenía en mente, solo para molestar un rato, así que le pone fin al jueguito.  

-Voy a poner la mesa por mientras...- Se aleja maduramente. 

-Johnny se bueno...- Le susurra Sadie en el oído.

-¿Así como la canción? Way down louisiana down to new orleans...- Cantó.

-¿andas chistoso?

-Estoy feliz...- La besó por última vez. 

Tony veía lo felices que eran, haciendo esas payasadas de recién enamorados... y sintió envidia sí, pero de la sana. Maldición, a quien engaña, se le rompe el corazón. Como le gustaría que esa persona lo mirara alguna vez, y si no era él, bueno pues otro... pero ya no quería sentir soledad. 




-0-




Entonces, yo esperaba todo el tiempo que fuese necesario. 

Aunque... nada era normal, porque a decir verdad, nadie se va a la India a tener un bebé... ¿o sí? y yo, ¿acaso fui estúpido? no lo creo, es decir... Anna no me haría eso, Clark no es así... 

Esa misma mañana, me levanté temprano porque quería terminar de ver una película que comencé la noche anterior. Me puse una bata, caminé por mi departamento -Buenos días Rose. 

-¿Cómo estás Paul? mira la carita que tienes, esas ojeras... ¿todo bien hombrecito?

Esta mujer era excesivamente preocupada. Su papel de ayudante se lo tomaba perfectamente, era como una madre en cierta forma. 

-Sí Rose, es que anoche me quedé viendo una película hasta tarde y bueno...

-Mhm... ahora dime la verdad.- Sonreí, ¡y es que no le podía mentir a Rose!

-Anna no vuelve todavía, no sé nada, no manda cartas, no sé nada de mi hijo. Estoy preocupado Rose, quiero que llames a Brian, se busque un ayudante, y llame a la policía, necesito saber que ocurre. 

-Pero señor McCartney, ¿está seguro? puede que esté descansando simplemente, yo tengo tres hijos, no te puedes mover en una semana si el parto es difícil. 

-Rose, se fue a la India hace unas semanas. A tener el bebé...

.¿Está jugando? es decir, ¡Paul! ¿cómo permitiste eso? ¿qué pensó, que la chica volvería? 

Me sentí tan imbécil, ¿cómo no se me ocurrió? ahora si que odiaba a esa chica por hacerme la vida un maldito infierno. Sacando conclusiones ella fue la razón de porqué perdí a Alice, y ahora, ¿sería la razón para perder a Amelie? o no señor. No lo permitiré. 

-Mira, solo llama, ¿sí? no dejemos que esta mentira siga avanzando. 




-0-







-Oh me encanta el pan Ingles, es tan delicioso- Dijo Amelie dando una mordida gigante a su sandwich. 

-Pero Amelie- comenta Rachel -Si Francia es algo así como el reino del pan...

-Oh oui oui, pero este es más salado...- Saboreaba alegremente. Parece que le hacia bien estar en mi casa. Me puse contenta por mi amiga, lo estaba superando muy bien. Y hablando de eso, necesitaba hablar con George cuando él tuviese tiempo, saber que tal, como está... oh ¡y claro! porque no presentarle a Vicki.

Ringo acariciaba la mano de Rachel sobre la mesa, se reían como dos tortolos, y hablaban en clave. Pero después de eso, veo a un Tony cabizbajo, luchando contra una taza de café que tenía entre los dedos. 

¡Pero es que era imposible! nunca pasaría, y Tony era un chico demasiado enamoradizo, lo conozco de toda la vida... se enamora así, de gente que no, simplemente no. Me dio pena, por él... porque las relaciones son crueles, porque podía ponerme en sus pantalones y ver a mi mejor amiga besándose con el tipo que me gusta. 

Me toman de la barbilla, y me besan los labios.

-¿Qué pasa Sadie bonita?

Me sacó de todos mis pensamientos, sacándome cosquillas en todo el estomago. -Nada amor, solo... que me dio un poco de pena, luego te cuento. 

Puso la cara de morsa cuando le dije "amor" y yo lo miré seria, aguantando la risa. 

-¿A quien mato? yo soy de la mafia de Liverpool Sadie... en Hamburgo tengo mi gente igual ¿cierto Ringo? - volvió a besarme, y mordió un pan, luego se paró acelerado de la mesa -Voy a buscar más té, después me cuentas. 

-¡Yo conozco a la mafia y tú no tienes pinta ni de soplon!

Terminamos de desayunar, Tony se fue a su habitación... mas bien se encerró allí. Tengo un nudo en la garganta. 

-Ya, a trabajar nenes...- Dice Ringo abandonando a Rachel. 

-No te vayas Starr...- Dice acariciandole el cabello. 

-Chelle, así es la vida del músico- besó su frente -¿Te llevo a la escuela?

-Sí, por favor.

-Voy con ustedes- Dice Amelie poniendose su sombrero. Entonces se voltea, y yo decifro su mirada.

-Quédate todo el tiempo que necesites- Me abrazó fuertemente, y me pasó unos billetes.

-Es para pagar los gastos- Y se los devolví, por supuesto. 

-Oh no no no, no me vengas con tonterías, eres mi invitada.

Entonces ella aceptó y sonrió. -John apurate...- Faltaba él solamente. Lo fui a buscar a mi pieza. Nos besamos, de esa manera tan exaltada, como siempre, me dejó en las nubes tendida en la cama, y se fueron los chicos. 

Yo me reía de la situación, cuando me paro al baño y lo veo llorando allí en su cama. El chico delgado me miró de vuelta, y hizo ademán de que me fuera. Yo la testaruda, me fui a sentar a su lado. 

-Ya olvidate de él, no te hace bien... siempre le han gustado las chicas, y está con tu mejor amiga, ¿qué mas quieres? deja de llorar...

Sí, soy un asco consolando gente. Se puso a llorar mas fuerte aún. 

-Mira cabeza hueca, vamos a salir hoy, te vas a poner la maldita chaqueta  que te regalé, y encontrarás a alguien mas, ¿bien?

-No estoy para tus fiestusas Alice- dice limpiandose la cara. 

-¿Mías? tú eres el drogadicto aquí. Ya, perdón... te quiero mucho ¿sí? 

Lo abracé un buen rato. Le preparé un sandwich, y bebió café. 

-Ya bueno..

-¿Qué?

-Ya vamos, vamos a tus fiestas de antro del mal.

-¡Wuju! 

-¿Y tu novio no se pone celoso?

-John no va a dejar de ir a fiestas por mi, yo tampoco. 




-0-



Esa mañana me fui a trabajar. Estuve toda la tarde leyendo un libro español que lo traducen al ingles, llegan en barco desde America. Unas historias de amor de Corin Tellado, que todas las chicas leían. ¡Hasta eso me pongo hacer de enamorada! 

Tenía el nombre John Lennon pegado por todas partes de mi cabeza. Entonces, estaba atendiendo a una viejita que viene siempre a comprarme libros de cocina, cuando entra uno de los payasos disfrazado. 

-Hola George. 

-Shh...

La señora miró con cara de asco, y se fue. 

-Eres tan feo que me asustas los clientes.

-Oye, tú eres la fea. Vine a verte...-

-Sí así veo...

-Pero mas que eso, quiero saber como está. 

-¿Quién?

-La reina Isabel, ¿quién mas?

-¡Oh! perdón es que ando...- Se me viene la cara de John-  ando volando... ¡Amelie! bien, está tranquila. 

-¿Solo eso?

-Sí, ¡oye! ¿Quieres conocer a la fan sin la foto?- A George se le iluminó la cara. 

-Ya, ¿pero cuando?

-Mañana en la noche tengo que cantar en el bar, puedes venir a verme... Pero para la otra, peluca rubia no, por favor, por el bien de mis ojos. 

Se sacó la mata de pelos dorada. -No encontré otra, era de Paul. 

Reí al imaginarme la posibilidad de Paul con una de esas. -Ya, anda como George. No pasa nada. 

-Okay okay- Me abrazó -Cuídala.

-Ella está bien, te quiero ver feliz a ti. Dale saludos a John.

-¡No deja de hablar de ti maldición! no lo haré, ¿para que me cuente otra vez la historia de la playa? no señor...

Me sonrojé, y él ya se iba. -Adiós George. 


                          
                                                


-0-




Terminé, saludé a Amanda un buen rato, y tomé el bus. Llegué rápidamente a casa, y Tony estaba mas guapo que nunca para salir. 

-Si fueras hetero, te violo. Hoy día encuentras novio. 

-Que chistosa- Dijo ocultando una carcajada. Estaba feliz, lo vi bien, y entonces yo también podía estarlo. 

Fuimos a un club que quedaba cerca. Entramos a la nube de humo verde, y nos pusimos a bailar sin mas. 

Esa noche fue especial porque, de alguna manera nos conectamos. Partiendo porque decidimos bailar los dos, como personas solteras. Me sacaron a bailar pero, quise quedarme con mi hermano. Reímos como nunca esa noche.


Es el mejor recuerdo que guardo de él. 


-¿Sabes? no importa, no importa que no haya conocido a nadie porque estuve con la mejor chica que conozco toda la noche. La única con que pasaría la noche bailando.

-Ay no me digas eso mentiroso, si sé que te gusta otra, es rubia y se llama Rachel. 

-Alice amor, lo juro, ella me acosa...- Reímos un rato. -No puedo ver a Chelle ahora.

-Tone, es tu amiga, prometimos jamas pelear por un chico, y aparte ella no tiene idea... Y aparte de quien estamos hablando ¡es Ringo Starr! te creo fuera Pedrito el de la esquina. 

-Sí... pero tú no entiendes. Ya no importa, hoy estamos de fiesta. 

Lo abracé fuertemente, y le sacudí el pelo. -Nunca te di las gracias por todo lo que has hecho por mi. El trabajo aquí, bueno, el de Nueva York, que aunque no era muy digno bailar medio desnuda, fue algo que me dio dinero cuando no tenía a nadie... El departamento que lo pagas desde que el caballero que tiene mi sangre se olvidó de mi...   

-Te conozco de los cinco años, eres mi hermana, mi angelito de la guarda. Prometí siempre siempre cuidarte.

Y así nos quedamos dormidos en el sillón. Como nunca.

Despertamos, y Rachel andaba rara. Eran ¿celos? no sé, pero seguro se dio cuenta de lo que pasaba. 

Puse la mesa, Tony puso la tetera. Entonces tocan el timbre.

-Buenos días. 

Era el cartero, pero no el de siempre, algo raro estaba pasando. 

-Bu..buenos días...- 

-Tengo un telegrama para el señor Antony McFerrer. 

Un telegrama. Esto era lo peor que podía pasar, una carta era bonito, pero habían solo tres opciones que podían venir en un telegrama. O se murió alguien, se enfermó, o te reclutan para la guerra...

-Firme aquí señor...- era un militar estadounidense, tenía las insignias en la chaqueta -Mañana en la mañana sale su barco. Buen día. 

-¿Qué?- Pregunto, mientras Tony estaba pálido con el sobre entre las manos. -Ábrelo Tone, que diablos esperas.

-Es... es una carta de reclutación. Tengo que volver, mañana a Nueva York.

-¡Pero que mierda! A la guerra no me jodas- Dije con las lagrimas en los ojos, el pecho acelerado a mil por hora. 

-¡Eso dice el estupido papel, leelo tú!- Responde Rachel acercandose a Tony, que estaba shockeado. 

-Señor... blablabla... reclutado... esto no es posible- Dije nerviosa tratando de leer.

-Soy mayor de 21, pueden hacerlo chicas. Si reclutaron al maldito rey del rock & roll, seguro no iba yo. 

Las lagrimas corrian por mis mejillas. El destino es tan cruel, ahora justo que lo veía tan feliz. 

Tony se fue al baño, y al parecer de los nervios se le descompensa el estomago, no es para menos. Yo me siento al lado de la rubia. 

-¿Y lo mandan para Vietnam?- pregunto mientras encendemos un cigarro.

-¿Donde mas? si ahí está la grande ahora. -Hubo un silencio -Sabes que quizás no vuelva...

-Lo sé...

Me limpie la cara, y me apoyé en su hombro. 

Al día siguente...

Arreglamos su maleta entre los tres. 

Guardamos cada prenda con un poquito de dolor. Le di una foto que guardaba de la escuela, usabamos uniforme y todo. Me puse a llorar de nuevo. 

Otra encontramos de niños, jugabamos con una botella finjiendo ser pelota. Que tiempos. 

El puerto estaba frío, nublado sin posibilidades de sol. Corría viento encima. Él estaba con un traje impecable, como siempre. Zapatos brillantes, era tan guapo.

Me tomó la barbilla, para que calmara el llanto, tomó la mano de Rachel, y dijo algo, que jamás se me olvidó. 

-No permitan que esos estúpidos arruinen el mundo. Peleen contra la guerra, con paz... con amor. Es la fuerza mas digna que encontraran en su corazón humano. Vivan por la paz, respiren la paz, hagan la paz. Si necesitan gritarlo en la calle haganlo, yo se los agradeceré, y esto que estoy haciendo no será en vano. No se si volveré, sinceramente prefiero no hacerlo, me dará vergüenza luego de cometer tanta violencia. -Nos besó en la frente a cada una. 

-Tienen una mision. Alice, suerte con Lennon, me encantaría verte desde algún lado, cantado con tu nueva banda, y con ese loco de remate de esposo. Y aprende a confiar en ti misma, sigue así, ni las drogas ni vomitar te ayudará. Te amo hermanota.

Yo llorando como imbécil todo el tiempo. Sentía que me iba a ahogar en llanto. Después tomó a Rachel, la abrazó como diez minutos, hablaron algo, que no sé que, pero estaban sonriendo. Me quedé tranquila. 

-¡Mirame yo no lloro nunca! Rachel es la que llora. 

-Te volveré a ver- Responde ella serena.

-Las volveré a ver. Lo prometo, no se como ni cuando. Las amo. Si yo muero, la librería es de las dos, ¡escucharon! a la mierda, si no muero también, hagan lo que quieran con ella. ¡Paz y amor!

Reímos en conjunto. -Así será. 

Comía unas gomitas dulces. Se despidió por última vez, y se sube al barco. Nos quedamos mirando hasta que simplemente desapareció en el horizonte. 

-Ya es todo.

-Sí...

Vamos caminando, cuando me tropiezo con una gomita que se le cayó antes de subir. La recojo y la guardo en mi bolsillo. Se me inundó el pecho de felicidad. 

La guardo hasta el día de hoy.



                                                     


Ya chicas bellas❤️❤️❤️ eso fue tooooodo por hoy. Espero les haya gustado el capítulo nenas, que fue algo medio super tristón (? así es la vida... agria... agria como Lennon enojado. 

Ya estoy hablando tonteras XD les cuento que yo salí de vacaciones, y por ende podré escribir mas seguido, y avanzar la historia, que quedan muchas cosas importantes por pasar aún :O ❤️

Se viene el blog colectivo con las chicas 7u7 así que dejo el link también, que aún no tiene nada, pero tendrá pronto ❤️ oh sí. http://thebeatlesfanfictioncolectivo.blogspot.com/

Hace unos días se conmemora la muerte de un genio, George Harrison. El pasado 29 de Noviembre. Siempre en nuestros corazones George ❤️ estás siempre vivo. A veces pienso, hay tanta gente que no merece una vida tan bella, que la desperdicia creando malas vibras, y mueren los genios de la música como él... ¡me frustra chicas! pero ya. 

Espero extrañen tanto a Tony como yo, porque debo decir que lo amaba (? sí chicas jajajaja luego sabremos sobre su destino. Y bueno ya saben, Sadie y John no pierden el tiempo. 

UN BESO GIGANTE A CADA UNA❤️❤️❤️❤️❤️❤️ NOS VEMOS EN EL 37. 

Y BIENVENIDO DICIEMBRE 7U7 EL MES DE LAS FIESTAS e,e